Illueca difunde la historia del Papa Luna con visitas teatralizadas al castillo

Las visitas teatralizadas en el Castillo de Illueca, la actual Hospedería Castillo del Papa Luna, cuentan todos los sábados, y hasta el 7 de septiembre, la historia de este pontífice y las anécdotas de la vida medieval en esta fortificación. Los pases son a las 12.30 y a las 18.30. 

Para realizar la visita, es obligatorio hacer una reserva y recoger las entradas en la oficina de turismo, que se encuentra junto al castillo. Los grupos tienen que estar compuestos por un mínimo de 15 personas y un máximo de 50. 

El precio de la visita es de 5 euros, aunque para los menores de 10 años la entrada es gratuita. Además, la Comarca del Aranda ofrece un bono para visitar otros seis espacios turísticos por un precio total de 12 euros. 

Pedro Martínez de Luna, Benedicto XIII, más conocido como el Papa Luna, nace en el Castillo de Illueca en 1328. Tras la muerte de su predecesor Clemente VII, fue elegido Papa, con el recelo de Francia, debido a que era súbdito de la Corona de Aragón y no era un pontífice manejable. 

Tras el bloqueo militar del ejército de la monarquía francesa en su palacio de Aviñón, consiguió escapar pero perdió los apoyos de casi todos los territorios, excepto de Aragón, Castilla, Sicilia y Escocia, por lo que es considerado como el 'antipapa'. 

Benedicto XIII -en ese momento de la historia había dos pontífices más-, Gregorio XII y Juan XXIII, pensaba que el único papado legítimo era el suyo, ya que solo él había sido elegido por los cardenales. 

Aunque intentaron asesinarlo, Pedro Martínez de Luna muere en el Castillo de Peñíscola en el año 1423, donde había mudado la sede papal, bajo la protección del rey Alfonso V de Aragón, pero sin apenas influencia en Europa. 

El Castillo Palacio del Papa Luna de Illueca se encuentra en la zona más alta de la localidad zaragozana, asentado sobre un espolón rocoso. Pedro Martínez de Luna pasó su infancia en este espacio y, una vez muerto, volvieron sus restos para exponerse en la Sala del Mausoleo, pero fueron esparcidos por el río Aranda y solo se pudo recuperar el cráneo. 

Los exteriores del castillo disponen de un balcón desde donde se pueden observar vistas de la localidad, de la sierra de la Virgen y del río Aranda. 

El fuerte esta compuesto por elementos arquitectónicos que datan del siglo XIV, cuando comienza su construcción, hasta el siglo XVII. Su planta es cuadrada y la fachada principal destaca por ser una de las más largas de los palacios aragoneses. 

Tiene diferentes dependencias medievales de arte mudéjar, entre los que destaca la techumbre y yeserías del salón principal datado del siglo XV. Uno de los espacios más importantes es la Sala de la Corona, donde se encuentra un friso de madera, del siglo XVII, con decoraciones talladas de hojas, ovas, dados y columnillas torneadas. El techo está realizado con revoltones y vigas de madera revestidas. 

El ala izquierda de la ciudadela alberga las oficinas de los servicios de la Comarca del Aranda y la Hospedería del Papa Luna integrada en la Red de Aragón de Hospederías.